A propósito de la aprobación del matrimonio homosexual en Argentina y en vista de que en Perú estamos a distancia -a juzgar por los comentarios vertidos por los lectores on line de Peru21-, me atreví a hablar sobre el tema con poco conocimiento de la movida gay. Por lo tanto, mi discurso está hecho en base a observaciones propias, aquellas que mi pequeño cerebro puede procesar. Me disculpo con la comunidad gay si alguna de las palabras vertidas en esta entrada los ofende, de antemano les digo que de ningún modo esa es mi intensión, pero, como ya saben mis amigos, tengo el defecto de hablar mucho y eso me lleva muchas veces a decir cosas que se puedan mal interpretar. Gracias por la comprensión.
Premisa: el conocimiento es exclusivo (de excluyente, de discriminador, si quieren, de pocos, unos cuantos, una casta, unos cuantos privilegiados, elegidos, nada más) y no todos están capacitados para aprehenderlo. El conocimiento te puede hacer sabio, pero la sabiduría también es cosa de privilegiados, por eso no hay muchos sabios ni siquiera juntando todos los de la historia.
Premisa: el conocimiento es exclusivo (de excluyente, de discriminador, si quieren, de pocos, unos cuantos, una casta, unos cuantos privilegiados, elegidos, nada más) y no todos están capacitados para aprehenderlo. El conocimiento te puede hacer sabio, pero la sabiduría también es cosa de privilegiados, por eso no hay muchos sabios ni siquiera juntando todos los de la historia.
Aclarado el tema: la medida, viniendo de Cristina, podría parecerme demagógica, pero eso no le quita lo bueno a la ley. La sociedad tolerante y con igualdad es una sociedad que está adelante. O sea, la nuestra, compuesta en su mayoría por gente que sigue señalando a los homosexuales como "enfermos o aberraciones de la naturaleza", es una sociedad que está bastante atrás.
La homosexualidad no es una enfermedad psicológica ni hormonal. No puede ser psicológica si es que no se ha determinado una causa malformativa en la psique de las personas. Por ahí se habló del gen gay, si eso existiera, la idea de una enfermedad psicológica sería la aberrante y los que la admiten, los aberrados. Tampoco hormonal, porque muchas lesbianas que conozco son mujeres guapísimas, sin que les falte ni les sobre nada, que si tuviesen comercio carnal (en lenguaje que hasta Cipriani entendería) podrían procrear del modo más normal y natural, es más, conozco heteros con bigote o barba, eso sí es un problema hormonal; lo mismo con mis amigos varones gays. O sea, sin ser médico, biólogo, zoólogo ni psicólogo puedo OPINAR que hay que ser bien bestia para seguir señalando como enfermos a los homosexuales.
En el plano social, las parejas homosexuales ya existían desde mucho antes que el movimiento organizado, incluso. La razón es muy sencilla y nos evita hurgar en libros y documentos: siempre han existido homosexuales y siempre han tenido el deseo de unirse. Que haya sido "solapa" antes por temor no implica su inexistencia. Ahora son más públicas, por su puesto, como es más público mostrar las tetas en la playa o desnudarse porque ganó la selección de tu país (en Iran aún no se puede hacer eso, pero ya se podrá). O sea, que ahora se muestren es porque el "pudor" ha cambiado. El reconocimiento del matrimonio homosexual se ha dado en el plano civil, laico, si quieren, y debe ser entendido de ese modo. No debe confundirse el matrimonio civil con el matrimonio religioso, aunque se denominen del mismo modo. Aquel tiene implicancias jurídicas importantes, entre ellas las patrimoniales, sobre todo en tradiciones jurídicas como la nuestra; el religioso no, es más bien un sacramento (de sacro: sagrado) que los católicos (u otros sectarios) mismos no respetan (palizas a la mujer -no que somos una sociedad civilizada-, violaciones incestuosas y pedófilas, entre otras joyas ABERRANTES de los hetero bien casados ante la ley y ante Dios. Claro, puede que sean los menos, pero son). Con el matrimonio civil homosexual no se están otorgando privilegios especiales a nadie, como creen los desinformados, muy por el contrario, se les está dando la oportunidad de gozar de los mismos derechos que, por su opción, gusto, inclinación o naturaleza, la sociedad les estaba negando.
Finalmente, para aquellos que satanizan la homosexual por considerarla un desvío de las leyes naturales, o sea la ley de Dios (por eso el sexo anal se llama contranatura -si no lo entiendes y necesitas pizarra para que te explique esto, es que eres de la mayoría, pero no te sientas mal, hay millones como tú-, como también debería decírsele al sexo oral o a la masturbación), pues, sencillo, NO LO HAGAN, no pequen, no se dejen llevar por la tentación. Vivan su vida en paz y en armonía con las leyes de Dios y sean felices. Evangelicen con el ejemplo, su ejemplo, no el ajeno, eso no vale pues. Y a ver si por fin desaparecen los robos, las violaciones, los asesinatos y muchos otros pecados, esos malditos comportamientos que "también" van contra la ley de Dios.
Si aún con todo no has entendido nada es porque eres, como diría la tía Martha: burro, bestia, ignorante. Pero, como dije antes, no te apenes, la mayoría es así.
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