Nobel Resentimiento

. 20110524
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A propósito de la columna de Jaime Bayly publicada vía Peru21, el reto lanzado (no entiendo exactamente para qué más si no es para dar espectáculo) por Hernando de Soto al Nobel Mario Vargas Llosa y una conversación que tuve con una amiga hace un par de días quería tocar el tema del resentimiento que “debe sentir” Don Mario contra Fujimori.

Comencemos por admitir que el rencor es un sentimiento muy humano, como el amor, la admiración o, también, el odio. Teniendo en cuenta esto y que Vargas Llosa es un ser humano, pues, es totalmente normal y coherente que pueda sentir rencor.

Le comentaba a mi amiga que sí creo que Vargas Llosa sienta rencor. Ella me miró con una cara que me acusaba de estar totalmente fuera de razón y le dije, hey, tengo mis razones para pensar que sí y la primera es que, estando en el lugar de Mario, yo sí sentiría rencor contra Fujimori y toda su estirpe de aquí hasta el juicio final. Y es que, primero, me ganó de una manera muy sucia (claro, la ingenuidad política de uno ayudo a que la cosa resulte más sencilla), se robó mi plan de gobierno, lo manipuló y desvirtuó, luego quiso quitarme la nacionalidad, por su culpa tuve que sentirme casi como un paria en mi propio país y, gracias a él, aún hay gente que me tiene un resentimiento enorme. El infundio aquel de que Mario se nacionalizó español por pura bronca, por cierto, parece ser la raíz de todo este tema del Nobel Resentimiento. Claro, luego la vida le ha dado revancha, pero la huella de todo lo que el Chino Precioso hizo, puede, y de hecho creo que queda. Mi amiga me dijo: si lo pones así, sí.


Pero, aclaré, no creo que sea sólo el rencor lo que lleva a Mario a exhortar a los peruanos a votar por Humala. Quizás sea una razón más, pero ni de lejos es la más importante. Quizás sea sólo la chispita que enciende el fuego antifujimorista en el Nobel, pero cierto es que esa chispita encuentra en todo aquello que le es achacable, y con justicia, al padre de Keiko y compañía (la misma compañía de la candidata naranja) un reguero de material inflamable sin opción a salvarse casi nada.

Considero que Mario es lo suficientemente inteligente y lúcido (su amplia literatura lo demuestra) como para que el resentimiento, de tenerlo, lo lleve a tomar una decisión, y eso a tomar acciones, que traicione a sus ideales y su declarado amor por el país. Más aún, Mario ha demostrado tener la suficiente lucidez como para pedir que se vote por Humala, pero que se mantenga la vigilancia, que se esté atento para que no se lleven a cabo esas acciones o proyectos que flotan, por culpa del mismo candidato y sus planes de gobierno, en el imaginario apocalíptico de los peruanos, y no llegar a los niveles que ha llegado su hijito Álvaro, para quien Humala ha pasado de ser el sida al paladín de la democracia, el buen gobierno, la honestidad y todo lo demás que se le ocurra al señorito. No pues, Keiko no es su padre, Lucianita tampoco es su padre… Alvarito tampoco lo es… ¿punto para Keiko? ¿Autogol de Vargas Llosa?–.

Achacarle a MVLL un resentimiento contra Fujimori no me parece descabellado ni falto de respeto. Pero, pretender que esa sea la única causa que lo lleva a tomar partido por Humala contra el partido naranja (recordemos que antes ninguno era santo, en lo quepa del término, de su devoción) es insultar la inteligencia de muchos peruanos, es simplemente abyecto, un recurso de callejón que pretende hacer quedar mal a un hombre que ha tomado partido haciendo uso de la libertad que tiene para hacerlo y que ejerce su derecho a la libertad de expresión (para felicidad de algunos humalistas).

Admito mi propensión a creer que dos Mario sí tiene una heridita que no ha terminado de cerrar en él, pero eso, ante mí, no lo disminuye como ser humano, al contrario, lo reivindica como tal, pues sólo un ser humano que es capaz de poder sentir el resentimiento que deja una ofensa tan bárbara es capaz también de sentir amor y un amor profundo, no un amor calculado, frío, matemático y convenido. Y es que, un ser humano apasionado no sólo lo será para los sentimientos políticamente correctos, sino también para los incorrectos, porque así es el ser humano, así es el hombre, así somos tú lector y yo… bloguero ¿O es que tú nunca has guardado resentimiento? ¿Nunca has querido una revancha, civilizada o salvaje, no importa, con tal que sea revancha? ¿Eso, acaso te ha hecho menos? No ¿Verdad? A Mario Vargas Llosa tampoco.